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«REDONDEL»
Autor: José María Fernández
Nieto |
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Sinopsis
' Redondel'
es el título del libro editado por el Aula de Cultura La Venencia
y del que es autor el poeta palentino José María Fernández Nieto.
El libro, con poemas dedicados a toreros y al mundo de los toros
en general, tiene una tirada de 500 ejemplares, la media
habitual de este colectivo cultural que preside Salvador Arias.
El libro de poemas cuenta con una portada del pintor ya
desaparecido, Eduardo Úrculo,
e ilustraciones de Pepo Fernández Perandones.
La obra que ilustra la publicación corresponde al cartel de la
Corrida de Beneficencia celebrada en la Plaza de Las Ventas de
Madrid en junio de 1988 y que lidiaron Rafael de Paula, Joselito
y Fernando Cepeda.
En cuanto al autor del libro, José María Fernández Nieto, hay
que señalar que nació en 1920 en Mazariegos de Campos (Palencia)
y que es licenciado en Farmacia. Está considerado como uno de
los máximos exponentes de la poesía castellano-leonesa y tiene
un amplio currículo como escritor. Así, en 1945 fundó con otros
escritores un movimiento literario llamado 'Nubis' y la revista
del mismo nombre que, como otras, viene a suplir el vacío dejado
por la generación del 27, con la mayoría de sus componentes
exilados. Diez años más tarde es nombrado académico de número
del Centro de Estudios Palentinos Tello Téllez de Meneses y crea
una nueva revista 'Rocamador' que en 1960 se convierte en una
colección de libros de poesía. Funda también la revista 'Juan de
Baños'.
En 1993 ingresa en la Academia de Juglares de San Juan de la
Cruz de Fontiveros y es nombrado presidente de Honor de la
Asociación Española de Farmacéuticos de Letras y Artes.
Es miembro, además, de la Academia Castellano-Leonesa de Poesía
de Valladolid y Correspondiente de la Institución Fernán
González y de la del Duque de Alba, de Ávila. En 1988, el
Ayuntamiento de Palencia le designó personaje popular y en 2001
obtuvo el premio Norte de Castilla.
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Ilustraciones delibro
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| COLECCIÓN
TAUROMAQUIA
De
Blanco y Oro, Antonio Martínez Cerezo, Tauromaquia, 1, Santander, 1997
Seis
noches con Manolete, VV. AA., Tauromaquia, 2, Santander, 1997
Tauromaquia y siglo XX, J. Gómez Castañeda, Tauromaquia, 3, Santander,
2001
Cuando
va a ser la hora, Marián Bárcena, Tauromaquia, 4, Santander, 2002
El
siglo de oro de la poesía taurina, Salvador Arias Nieto, Tauromaquia, 5,
Santander, 2003
Redondel, José María Fernández Nieto, Tauromaquia, 6, Santander, 2004
Silencio y duende, María Mérida, Tauromaquia, 7, Santander, 2005
En
preparación: El siglo de oro de la poesía taurina (nueva edición) |
DISCOGRAFÍA
FLAMENCA
Por
derecho, Diego Clavel, CD, 008 F, Antequera Records, 1995
Poema
del toreo, Diego
Clavel, CD, 009, F,
Antequera Records, 1996
Cantes
flamencos de Navidad, Diego Clavel, CD, 006 F, Antequera Records, 1995
De
blanco y oro, Diego Clavel, CD, 011, F, Antequera Records, 1995
Vestido de luces, Paco del Pozo, Dinastía
Ordóñez, Harmonía Mundi,
Barcelona, 2003 |
| COLECCIÓN
TAUROMAQUIA LÍRICA
Dinastía
Ordóñez, Salvador Arias Nieto, Tauromaquia Lírica, 1, Santander, 1999
Trío de
ases-trío de arte, Antonio Murciano, Tauromaquia Lírica, 2, Santander,
2006
En
imprenta: Califas de Córdoba, Alfredo Asensi, Tauromaquia Lírica, 3,
Córdoba, 2006
En
preparación: Ignacio Sánchez Mejías; Joselito y Belmonte |
COLECCIÓN
ARTISTAS
PLÁSTICOS DEL SIGLO XXI
Fernando Sáez, 1, Santander, 2006
En
preparación: Pedro Sobrado; Alejandro
Quincoces |
| OTRAS
PUBLICACIONES
11
Artistas de Cantabria tras un Quijote, Homenaje al Quijote en el IV
Centenario de su publicación, Santander, 2005
Pereda
-Imágenes para un Centenario 1906-2006. |
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Artículos
publicados en Prensa |
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Cantabria
|
21 Julio 2004 |
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ver |
 |
WWW |
Julio/Sep 2004 |
|
ver |
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Palencia |
25 sep. 2004 |
Sandra Macho |
ver |
 |
Palencia |
26 sep. 2004 |
Redacción |
ver |
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Madrid |
4 octubre 2004 |
G.L. |
ver |
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3 febrero 2005 |
Juan Barceló |
ver |
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Palencia |
|
Jesús Mateo Pinilla |
ver |
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Texto
íntegro del artículo publicado en «El Diario Montañés» el
21 de Julio de
2004 |
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El Aula de Cultura La Venencia edita un nuevo libro de poesía
taurina
El autor de la obra es el poeta
José María Fernández Nieto,
uno de los máximos exponentes de la creación lírica de la
comunidad autónoma de Castilla-León
'Redondel'
es el título del último libro editado por el
Aula de Cultura La Venencia
y del que es autor el poeta palentino
José María Fernández Nieto.
El libro, con poemas dedicados a toreros y al mundo de los toros
en general, tiene una tirada de 500 ejemplares, la media
habitual de este colectivo cultural que preside
Salvador Arias.
El libro de poemas cuenta con una portada del pintor ya
desaparecido,
Eduardo Úrculo,
e ilustraciones de
Pepo Fernández Perandones.
La obra que ilustra la publicación corresponde al cartel de la
Corrida de Beneficencia celebrada en la Plaza de Las Ventas de
Madrid en junio de 1988 y que lidiaron Rafael de Paula, Joselito
y Fernando Cepeda.
En cuanto al autor del libro, José María Fernández Nieto, hay
que señalar que nació en 1920 en Mazariegos de Campos (Palencia)
y que es licenciado en Farmacia. Está considerado como uno de
los máximos exponentes de la poesía castellano-leonesa y tiene
un amplio currículo como escritor. Así, en 1945 fundó con otros
escritores un movimiento literario llamado 'Nubis' y la revista
del mismo nombre que, como otras, viene a suplir el vacío dejado
por la generación del 27, con la mayoría de sus componentes
exilados. Diez años más tarde es nombrado académico de número
del Centro de Estudios Palentinos Tello Téllez de Meneses y crea
una nueva revista 'Rocamador' que en 1960 se convierte en una
colección de libros de poesía. Funda también la revista 'Juan de
Baños'.
En 1993 ingresa en la Academia de Juglares de San Juan de la
Cruz de Fontiveros y es nombrado presidente de Honor de la
Asociación Española de Farmacéuticos de Letras y Artes.
Es miembro, además, de la Academia Castellano-Leonesa de Poesía
de Valladolid y Correspondiente de la Institución Fernán
González y de la del Duque de Alba, de Ávila. En 1988, el
Ayuntamiento de Palencia le designó personaje popular y en 2001
obtuvo el premio Norte de Castilla.
Premios
Entre sus muchas distinciones, cuenta con el Premio Cervantes de
Valladolid, el Antonio González Lama, de León; el Ciudad de
Palma, y otros en Guipúzcoa, Álava, Huesca, Ciudad Real y
Lérida, hasta sumar más de 300.
Es autor de libros como 'Poesías' y 'Sin primavera' (1946),
'Paisaje en sangre viva' (1949), 'A orillas del Carrión' (1957),
'Capital de provincia' (1962), 'La Trébede' (1968), 'Galería
íntima' y 'La claridad compartida' (1972). En 2003 publicó
'Relámpagos'.
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Texto
íntegro del artículo publicado en «Pliegos de Rebotica nº 79»
de Julio/Septiembre de
2004 |
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original en formato PDF
Se reúnen en este libro los poemas taurinos de José María
Fernández Nieto, en su mayor parte inéditos. Pertenecen a
tiempos y a estilos diversos.
Algunos pueden
fecharse, como la colección de diez décimas dedicadas al diestro
palentino Marcos de Celis (1957). En otros se puede suponer la
fecha pues se refieren a acontecimientos históricos como el
cincuentenario de la muerte de Manolete (1997). Lo más
importante sin embargo es la unidad y la frescura de la voz del
poeta que encuentra de modo adecuado un tono justo acompasado a
la fiesta de los toros.
El título lo da un
soneto que sirve de introducción y que apunta ya más lejos de la
propia tauromaquia: la metáfora de la vida como el toro que hay
que lidiar aunque no se sepa cómo hacerlo, como una corrida
llena de incertidumbre que sin embargo no desearíamos que
acabara. Precisamente Lidia íntima es el capítulo de cierre que
desarrolla esa idea de manera más extensa:
Tela ya de
recuerdos mi capote / ya reliquia de adioses mi coleta / rota ya
y jubilada mi muleta / ya mansurrón el tiempo en el derrote.
La plaza y la
corrida en todo su contexto desde el cartel y el paseíllo hasta
la última sangre derramada por el toro. Lo costumbrista y lo
anecdótico junto con lo trágico y lo profundo. Este libro
gustará a todos, aficionados o no porque contiene la verdad que
une al espectador y al protagonista.
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Texto
íntegro del artículo publicado en «Diario Palentino» el
26 de Septiembre de
2004 |

Fernández
Nieto se lanza al ruedo con ‘Redondel’, un libro de poemas
taurinos
SANDRA MACHO
José María Fernández Nieto, escritor palentino y
farmacéutico de profesión, presentó ayer en la sala Don
Sancho de Caja España su libro Redondel, en el que ha
recopilado sus poemas de temática taurina.
El acto contó con la presencia de Salvador Arias Nieto,
prologuista del poemario, y que además actuó como maestro de
ceremonia. «Lo más curioso de este libro es que se trata de
algo que él tenía perdido o simplemente no clasificado»,
afirmó.
El acto también contó con le presencia de una nutrida
representación de la Asociación Taurina La Venencia. José
María Fernández afirmó que el libro ha salido a empujones
porque «no tenía pensado publicar ningún libro sobre toros,
pero una peña taurina de Santander se empeñó en que
publicase poemas míos ya que los leyeron y les gustaron».
Redondel está compuesto por 20 poemas muy variados ya que el
autor se obligó a hacer estilos diferentes en épocas
diferentes.
«He escrito sobre toreros que he visto torear en directo, no
por la televisión, porque eso no forma parte de la emoción
de la fiesta».
En el transcurso de la presentación del libro, el autor
procedió a leer algunas de sus creaciones literarias en las
que no ha olvidado dedicar un poema a la Plaza de Toros de
Palencia.
Cuando al escritor se le pregunta por sus proyectos de
futuro, afirma que tiene miedo «porque las personas que ya
somos mayores como yo tenemos muchas tablas y temo editar
nuevas cosas y no decir nada en ellas».
Al final del libro se pueden encontrar una serie de pequeñas
dedicatorias a cada uno de los toreros de la época de
Fernández Nieto como Luis Miguel Dominguín, Curro Romero,
Antonio Ordóñez y Marcos de Celis. «Para mi Ordóñez ha sido
el mejor torero de todos los tiempos», concluyó.
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Texto
íntegro del artículo publicado en «Norte de Castilla» el
26 de Septiembre de
2004 |

PALENCIA
Fernández Nieto presenta su libro 'Redondel' sobre el mundo
taurino
EL NORTE/PALENCIA
El
poeta palentino José María Fernández Nieto presentó ayer, en la
sala de Caja España, su obra
'Redondel', en la que recopila de
forma poética su literatura taurina. La publicación, editada en
Santander por el Aula de Cultura La Venencia, reúne poemas
escritos hace años por Fernández Nieto, junto a otros de más
reciente creación literaria, muchos de ellos inéditos.
Familiares, amigos y conocidos arroparon al poeta en la
presentación de este nuevo reto, que habla del mundo taurino.
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Texto
íntegro del artículo publicado en «ABC Cultural» el
04 de Octubre de
2004 |
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CRÍTICA
Redondel
G. L.
«En
medio de la arena estoy temblando / que se me va acercando un
toro fiero».
Tales son los versos que abren este libro sobre
la tauromaquia, cuyos poemas estaban hasta ahora inéditos en su
mayoría, pese a que algunos fueron creados hace ya cincuenta
años. Figuras del toreo que van desde Carlos Arruza hasta el
Viti –pasando por Manolete–, las suertes, los pases y el mundo
de la tauromaquia en su conjunto son recreados a través de una
interesante combinación de sonetos, décimas y versos libres. Un
muy sentido homenaje a la fiesta brava que es, además, una faena
lírica digna de orejas y rabo
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Texto
íntegro del artículo publicado en «EL TAURINO» en Abril de
2005 |
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REVISTA DE LA
PEÑA TAURINA YECLANA
Premio a la
mejor labor cultural en pro de la fiesta Nacional 1993 concedida
por la FNTE
"
REDONDEL", Poemario taurino del poeta castellano José María
Fernández Nieto
Juan Barceló:
Académico y catedrático
Redondel es
una colección de poemas dedicados a los toros del poeta de
Mazariegos de Campos (Palencia) José María Fernández Nieto,
libro publicado en el año 2004 y editado por El Aula de
Cultura La Venencia de Santander, en edición muy cuidada,
con portada del pintor Eduardo Úrculo e ilustraciones de
Fernández Perandones. El libro está prologado por mi buen
amigo, y gran entendido del mundo del toreo, Salvador Arias
Nieto, director del Aula de Cultura La Venencia y que tuvo a
su cargo la dirección de la magistral obra antológica El siglo
de oro de la poesía taurina, Antología de poesía española,
publicada en 2003 y referida al siglo XX.
De José
María Fernández Nieto, farmacéutico y poeta, como José
Jurado Morales y Federico Muelas, tuve hace años
ocasión de conocer alguna de sus obras a través del poeta
murciano Francisco Sánchez Bautista, que me proporcionó
la obra del poeta castellano La muerte aprendida (1949), en
donde lo doloroso y trágico de la vida nos conduce a una
angustia íntima. En la composición "Paredes de Nava" nos da una
visión especial de Castilla, que utilicé en una conferencia que
pronuncié en Medina del Campo, dentro de unas Jornadas
organizadas por la Asociación de Profesores Universitarios
Jubilados.
El prólogo
-"Patio de Cuadrillas!-, de Salvador Arias, es una
magnífica pieza que nos aboca a la esencia del contenido del
libro, dando al mismo tiempo referencias del poeta y la
justificación del retraso con que Fernández Nieto ha
publicado su poesía. Explica Arias en relación con lo que
comentamos: "Son "muletazos", "retratos", "esbozos" de un
veterano aficionado que toma la alternativa esta año de 2004, de
manos del Aula de Cultura La Venencia, aunque algunos de
estos poemas lleve en chiqueros más de 50 años desde que fueron
escritos". Es decir, los poemas del poeta de Mazariegos
corresponden a toda su vida, por eso notamos en cada poema una
significativa madurez y una técnica muy aprendida, no sólo por
el contenido, sino también en la forma, pues utiliza con
facilidad la estrofa libre, décimas, sonetos incluso estrofas de
arte mayor y algunos romances y quintillas.
Si
tuviéramos que hacer una esquematización de la magnífica obra de
Fernández Nieto, nos daría el siguiente resultado: a) el espacio
taurino: la plaza como redondel; b) Galería de toreros: Arruza,
Luis Miguel, Antonio Ordóñez, Marcos de Celis, Curro Romero, El
Viti...; c) el mito de la muerte: Julio Robles, Manolete;
d)Momentos de la lidia; e) el toro. No cabe la menos duda que en
cada apartado se destaca lo más importante de la lidia: plenitud
y decadencia de la fiesta, triunfo y tragedia, los mitos, y
sobre todo la caracterización de la labor y significación
artística de los diestros, e incluso otros detalles relacionados
con la labor y significación artística de los diestros e incluso
otros detalles relacionados con la labor de los toreros.
Así se
refiere e insiste en la redondez de la plaza, hasta de una
manera reiterativa, pues considera que en ella todo parece
redondo. En cuanto a los toreros los califica de este modo:
Arruza: banderillero con agilidad y gallardía; Antonio Ordóñez
torero de la belleza, de la serenidad, de la gracia, de pases
muy bien ejecutados, de extraordinarios naturales; Marcos de
Celis, elogios de su toreo, que nada se relaciona con el
paisanaje; Curro Romero: esencia y arte puro del toreo, sin par
cuando puede demostrarlo; El Viti, torero hondo, clásico,
quieto. Se completa esta parte con unas consideraciones más
generales.
Litri,
aprendiz de ciprés,
Paco
Camino, la hondura,
Pedrés,
quietud de escultura,
Polémica:
El Cordobés,
diestros
en cavar los pies
El
Capea y Antoñete
y
el corazón en un brete
de
espasmos emocionales
!Córdoba
por naturales!
!Manolete!
Vamos a
terminar esta breve referencia a la obra de Fernández Nieto, de
verdadera calidad literaria, de buen conocimiento de la lidia,
de un aficionado al toreo de arte, con una composición El mito,
de arte mayor referida a Manolete:
Era
como una espiga sosegada y erguida
frente al viento del toro; le vi en la vieja plaza
centenaria, una tarde de adioses otoñales,
como el que ve, asombrado, la espalda del futuro.
Su semblante
tenía la ebriedad de lo eterno;
su cuerpo, la
inmanencia permanente del mármol,
su muleta, la
leve caricia de la seda;
y era sus
naturales como un leve susurro,
como un rojo
abanico que se ofrece al misterio.
Nunca, entonces, mi pluma, novicia de lo hermoso,
supo narrar la
magia de su figura esbelta,
de su acendrado
gesto de lidiador sombrío,
porque era aún
muy pronto para que su milagro
deslumbrara un
futuro que esperaba en la sombra,
Y hoy, cuando ya otro siglo remodela el recuerdo,
con
mi pluma oxidada ya de tantos olvidos,
quiero
dejar escrito, grabado en letras de alma,
aquella
antigua tarde en que vi a Manolete,
y cambiaba de
tercio la lidia de la Historia.
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Texto
íntegro del artículo publicado en «Diario Palentino» el
________de
2005 |

RINCÓN
PALENTINO
La obra de un
padre y un hijo
JESÚS MATEO PINILLA
Acabo de leer y admirar
Redondel,
el último libro de poemas de José María Fernández Nieto.
Editado por
La Venencia.
Parece estar hecho con el mismo cuidado con que se echa la
manzanilla, un hacer preciso, medido al milímetro.
Sin duda es una obra de madurez, madurez de vida
gastada, certera, porque los poemas dan de lleno en la diana del
oído musical con armónica y sabia articulación de la palabras y
aún lo que creo más importante: del sentir, sentir de toros, de
poesía.
Me ha costado conseguir esa bella obra.
Trabajo de padre e hijo. Y sólo, lo sé por
experiencia vivida, se abrazan las dos generaciones en el hacer
cuando se tiene la madurez precisa. Normalmente el hijo rechaza
trabajar con el padre por eso del encuentro generacional, de la
diferente onda y únicamente se unen a lo lejos, como las
paralelas de mi escuela, cuando llegan a la madurez de la
comprensión confundiéndose tarea y amor.
José María hijo se va a Madrid cuando le llega el
momento de la independencia paterna. Busca otro camino separado
de la Farmacia y de la poesía. Desde chaval ejerce siempre con
un lápiz bajo el brazo. A mi padre le enseña sus dibujos de
niño, de lápiz duro, de aquellos de tinta de mojar sobre papel
cuadriculado, o de bolígrafo Bic de cuatro pesetas en reverso de
sobre usado. Pinta caballos y les consigue dar movimiento. Mi
padre les admira y me lo dice. Yo, un poco mayor que el hijo del
farmacéutico, les veo y me gustan. Aún no sé lo suficiente para
entender que ahí está el futuro del artista. Hoy en mi recta
vital, con pleno conocimiento, tras desprenderme del abrigo de
mis sentimientos, con absoluta frialdad y sin duda alguna, lo
puedo manifestar: no desmerecen los dibujos, en su dicción, del
toro de Úrculo cuya sombra se pierde en la portada del poemario
Redondel. José María hijo, es un artista que dice lo que quiere
con un único trazo, que manifiesta esa expresión con un sentido
del movimiento que se adivinaba en los caballos que yo le vi
pintar cuando íbamos al colegio con los pantalones cortos.
José María imprime al pase su movimiento, su
esencia, sin la cual no sería ese pase. Coloca las piernas, el
compás, en su sitio, baja la mano, y tras comprender el giro en
el espacio lo manifiesta con una dicción sencilla de palabras,
de austeros planos. Y como público se nos escapa el olé.
La poesía de toros es de ritmos redondos, como
las de Gerardo Diego, como los fandangos populares, los de las
coplas románticas del nacimiento de la Fiesta.
El dibujo de toros es claroscuro, tenebros,
miedos, como los aguafuertes de Goya, pero también de Fiesta, de
obra inacabada, como lo es el propio toreo de actual lenguaje.
Los rasgos de los dibujos del libro de poesías
son como el toreo de Luguillano, con la misma plástica que su
lidia. Negro y oro cogiendo el capote con las yemas de los dedos
y de puntillas girando para describir las verónicas.
Y eso, mi amigo José María, hijo, lo dice
dibujando, mientras su padre sueña con los toros como una parte
más, integrante de la Gran Creación.
Padre e hijo, convierten en sencillo lo que es
difícil: saber ver los toros; describir su plástica y más aún,
representar en unos pocos trazos: inquietud, inseguridad,
tensión y miedo torero.
Os deseo y pido, que no sea lo último que hagáis
juntos, que deis un ejemplo: el de las dos generaciones unidas
en un trabajo conjunto.
Aunque teniendo, como posee el farmacéutico,
concurrida prole, es posible que la sorpresa editorial próxima
sea de padre, hija, hijo y nietos.
Por cierto, farmacéuticos aficionados a los toros
no prodigan, si bien los hubo. Recuerdo a uno simpatiquísimo, el
boticario de Cuatro Caminos, quien tenía la farmacia oteando el
Pardo: Ricardo Labiaga. Siempre presente en tertulias madrileñas
de pintores, toreros y poetas. Protagonista irónico de aquellos
años de reunión de taberna en que se sentaban los amigos para
vivir en vez de correr, como hoy.
Don Ricardo, tuvo un hijo enfermo de debilidad y
le recomendó a su lechero habitual, lo que entonces era romper
la norma, no echar agua en la leche para dar más fuerza al crío.
Todo fue bien hasta que a su mujer la llamó
voceando:
- ¡Mira!, ¡Mira!, el chico ya está bien. Le ha
dado el alta el lechero. ¡Vuelve a bautizar la leche!
Gracias por haber entregado a Jesús Puertas para
mí el libro que cualquier padre estaría encantado de publicar
con un hijo.
Un texto de nueva traza hecho según Arte, como la
mejor de las viejas recetas.
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