Catedrático de
Universidad,
Dpto. de Economía Aplicada V EN LA
Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la
Universidad Complutense de Madrid
Andaluz, nacido en un pueblo de poetas, iniciador de
la revista Alcaraván cuando sólo contaba veinte años, ha llevado a los
versos la "sencilla historia de su hombría". Su amplia bibliografía le
convierte en uno de los poetas más representativos de la Generación del
50. El primer libro está dedicado a la Navidad y es de 1952. Antonio
Murciano es el poeta contemporáneo de la joven generación con mayor
producción sobre este tema: Nuevo cuaderno de Navidad y Nochebuena en
Arcos. También es cultivador de la poesía flamenca; Perfil del cante
consigue el Premio Nacional de la Poesía Flamenca en 1966.
Antonio Murciano González nace en la calle Nueva de
Arcos de la Frontera, el 29 de diciembre de 1929. Su padre era natural
de Málaga y su madre de Utrera. El poeta nos dice en un poema: "Soy de
tierra gaditana. / Pero me va por las venas / sangre de Utrera y de
Málaga".
La poesía fue su amiga desde la niñez. Estudia el
Bachiller en el Colegio Salesiano de Utrera y, posteriormente, Comercio
en Jerez y Derecho en la Universidad de Sevilla. Profesor Mercantil y
Abogado en ejercicio, Antonio reside desde siempre en Arcos. En otoño de
1948 gana la Flor Natural en los Primeros Juegos Florales de Arcos. En
septiembre de 1953 gana, junto con su hermano Carlos, el Premio de la
Vendimia de Jerez de la Frontera con Los ángeles del vino de Jerez. En
1955 se publica el libro de Antonio El Pueblo, que está dedicado a su
hermano Carlos. "El -nos cuenta Carlos Murciano-, que ha escrito todo un
Libro de Horas, en el que se ha hecho sitio (del I al VI) a los relojes,
no sabe, desde un punto de vista práctico, lo que es un reloj. Nunca
tiene prisa. Nunca, por supuesto, es puntual en sus citas. Nunca
pregunta la hora. El va y viene por su Arcos, del bufete al Banco, de la
copa a la copla, del cliente al amigo, del canto de un timbrado al
último libro de versos; y viaja a Jerez, a Cádiz, a Sevilla, a su casa
de campo, donde se ha construido una alta torre para encerrarse a
escribir... cuando tenga tiempo. "Si interrogo tu silencio / nunca me
contestas nada. / Nuestro pacto amigo tiempo, / no mirarnos a la cara",
dice. Y lo cumple. "Sueño de sueños, tiempo, / palabra sin sentido".
Para él, desde luego. Y no ironizo. Es así, sencillamente".
La trayectoria poética de Antonio Murciano arranca de
su libro El Pueblo, donde el paisaje es Arcos -sus patios, sus calles,
sus casas, sus plazas- y los hombres son evocados desde la lírica
cordial y sencilla del poeta; una lírica de hombre arraigado, intimista
y nostálgico. La canción, el romance y el soneto son las formas
predominantes; en la canción muchas veces se advierten los ecos de la
vieja poesía arábigo-andaluza, como en la "Kasida de la mañana nueva", y
no faltan tampoco aquellas que recuerdan -por su tono impresionista- al
Juan Ramón de la primera época. Amor es la palabra es un libro juvenil
en el que el poeta vierte su emoción ante el amor llegado. La semilla
sigue situándose en la necesidad que experimenta de revelarse tal cual
es y de "llamar a las cosas por su nombre". De la piedra a la estrella
constituye una toma de conciencia de la creación.
En Los días íntimos vierte la experiencia en la
ciudad como lugar de su no ser y el reencuentro con Arcos, donde se
recobra de nuevo: "... pueblo, / norte de un sur y para siempre mío".
Canción mía, finalista del Premio Nacional de Literatura de 1965,
comprende un conjunto de poemas en los que canta a la esposa, al hijo en
los que vuelve a hablarnos de sí mismo, y Canciones con fondo de
esperanza nos dice cuál es el hombre nuevo que puede levantar el mundo.
Fe de vida significa la mirada a los otros y al tiempo presente, que
sólo puede resistirse desde la esperanza. "porque hombre es esperanza,
busco, encuentro / este verso de paz contra la guerra / que el hombre
libra, corazón adentro". Poesía flamenca nos ofrece una variada muestra
de sus poemas dedicados al mundo del flamenco y de sus coplas. Citaremos
también dos obras muy conocidas: Campo Sur y Concierto en mí.
Conjuntamente con su hermano Carlos ha publicado varias obras: Los
ángeles del vino de Jerez; Antología de poetas de Arcos, Corpus Christi,
Plaza de la Memoria y Arcos entre la realidad y el sueño.
Antonio Murciano es el poeta que dentro de su
generación -la del 50- y de su tierra -Andalucía- se acerca con más
fuerza a la poesía popular tradicional, cuyo trazado poético había
quedado casi totalmente interrumpido a partir de la posguerra con
algunas excepciones.
"Para mí -nos decía Antonio- poesía equivale a
conciencia, a razón de ser. La razón de mi vida es mi canto". Y añadía:
"El amor es la clave del mundo. Sin amor no habría poesía".
En la actual poesía española la obra de Antonio
Murciano tiene lugar propio, lugar preeminente, no sólo por su calidad
reconocida, sino por su alegría, por su bondad, por su amor, por su
esperanza, por su fe en el hombre. Y como dice el poeta arcense:
"Llevadme pies, por senderos / de libertad. / Rumbo al corazón del
hombre / id, caminad".