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La obra del pintor cántabro Fernando Sáez

Colección 'Artistas Plásticos del siglo XXI'

Julio 2006


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Sinopsis

De su prolífica, intensa y atractiva trayectoria, una de las de mayor proyección de la historia reciente de la pintura de Cantabria, se ha destacado sus «vibrantes alusiones a la imaginación, la personalidad auténtica de un artista que en todo momento profundiza y enriquece su calidad y su trazo». El veterano pintor Fernando Sáez es uno de los nombres protagonistas del verano cultural. Una exposición, una publicación monográfica y un homenaje constituyen los pilares que sustentan esta reivindicación del artista laredano, cuya creación ha sido objeto de celebración y de culto desde los años setenta por su fuerza y personalidad inconfundibles.

Ahora, el Aula de Cultura La Venencia y la galería santanderina Santiago Casar rinden homenaje al artista esta próxima semana con una muestra de sus óleos y acuarelas y la edición de una obra que revisa su trayectoria plástica y los aspectos biográficos más importantes de Sáez, a través de colaboraciones, opiniones, críticas, miradas retrospectivas y reproducciones de sus pinturas.

Esta publicación especial monográfica inaugura, a su vez, la nueva colección 'Artistas plásticos del siglo XXI' que ambas entidades culturales ponen en marcha con Fernando Sáez y cuya continuidad se extenderá a las obras de Pedro Sobrado y Alejandro Quincoces, títulos ya en preparación. Mañana lunes, la galería santanderina inaugurará la exposición del artista configurada por más de una veintena de obras representativas, junto a la presentación del libro que abre la serie.

 

COLECCIÓN TAUROMAQUIA

De Blanco y Oro, Antonio Martínez Cerezo, Tauromaquia, 1, Santander, 1997

Seis noches con Manolete, VV. AA., Tauromaquia, 2, Santander, 1997

Tauromaquia y siglo XX, J. Gómez Castañeda, Tauromaquia, 3, Santander, 2001

Cuando va a ser la hora, Marián Bárcena, Tauromaquia, 4, Santander, 2002

El siglo de oro de la poesía taurina, Salvador Arias Nieto, Tauromaquia, 5, Santander, 2003

Redondel, José María Fernández Nieto, Tauromaquia, 6, Santander, 2004

Silencio y duende, María Mérida, Tauromaquia, 7, Santander, 2005

En preparación: El siglo de oro de la poesía taurina (nueva edición)

DISCOGRAFÍA FLAMENCA

Por derecho, Diego Clavel, CD, 008 F, Antequera Records, 1995

Poema del toreo, Diego Clavel, CD, 009, F, Antequera Records, 1996

Cantes flamencos de Navidad, Diego Clavel, CD, 006 F, Antequera Records, 1995

De blanco y oro, Diego Clavel, CD, 011, F, Antequera Records, 1995

Vestido de luces, Paco del Pozo, Dinastía Ordóñez, Harmonía Mundi, Barcelona, 2003

COLECCIÓN TAUROMAQUIA LÍRICA

Dinastía Ordóñez, Salvador Arias Nieto, Tauromaquia Lírica, 1, Santander, 1999

Trío de ases-trío de arte, Antonio Murciano, Tauromaquia Lírica, 2, Santander, 2006

En imprenta: Califas de Córdoba, Alfredo Asensi, Tauromaquia Lírica, 3, Córdoba, 2006

En preparación: Ignacio Sánchez Mejías; Joselito y Belmonte

COLECCIÓN ARTISTAS PLÁSTICOS DEL SIGLO XXI

Fernando Sáez, 1, Santander, 2006

En preparación: Pedro Sobrado; Alejandro Quincoces

OTRAS PUBLICACIONES

11 Artistas de Cantabria tras un Quijote, Homenaje al Quijote en el IV Centenario de su publicación, Santander, 2005

Pereda -Imágenes para un Centenario 1906-2006.

 

Sugerencias en torno a un Museo pictórico en Laredo

22 Agosto 2006

Jesús PINDADO

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La muestra homenaje al pintor Fernando Sáez se inauguró en Santiago Casar

4 Julio 2006

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La obra de Fernando Sáez en la galería Santiago Casar

17 Agosto 2006

María Crespo López

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Una muestra y una nueva publicación rinden homenaje a Fernando Sáez

2 Julio 2006

GUILLERMO BALBONA

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Algunas palabras sobre Fernando Sáez

5 Mayo 2006

Jesús PINDADO

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Texto íntegro del artículo publicado en «Cantabria Confidencial» el 5 de Mayo de 2006

Ida y Vuelta

Jesús PINDADO

No hay que escribir toda la presentación, pero el pintor Fernando Sáez expondrá en la sala “Casar” dentro de poco. Me cabe el honor de hacer unas líneas y, aunque no todo el texto, creo que vale pena reproducir algo antes de que los cuadros estén al público. A continuación reproduzco la primera parte del resultado de nuestra conversación en el muy literario y madrileño Café Gijón de hace apenas una semana. Algún indicio ofrecerá de la opinión que me suscita no solamente la calidad de su pintura sino su recia personalidad y la calidad humana que entrañan sus palabras.

Fernando Sáez dice que de niño era un “ensimismado” y le respondo que quizás lo sigue siendo cuando ha rebasado envidiablemente los 80 años. Tiene una gran memoria y en el curso de la conversación, recuerda lo que hablamos hace más de un cuarto de siglo. Asegura que las actuales fórmulas de la pintura se han trasladado a una especie de ensoñación con rápidos cambios de tendencias que desembocan en el epigonismo. Pero cree que no desaparecerá nunca el efecto renacentista y se remonta –sabio y culto- a los orígenes de Cimabué antes de remitirse a Kandinsky o Pollock.

Es intelectualmente muy atractivo este artista laredano universal que en seguida invocará el cervantino episodio quijotesco de los cachupines como ascendencia con humor, y añadirá que después de Velázquez no hay realismo porque para él, el sevillano representa la cumbre, la culminación lumínica. Sin embargo, no podrá evitar la fuerte filiación goyesca a la que denomina “parentesco español”.

Sáez no niega devoción caravagista pero de lo que habla en este inolvidable almuerzo madrileño es de cómo te examinan los negros ojos de los personajes de Goya aunque fuesen claros, y de la expresionista ferocidad del visionario que debió copiar con gran fidelidad Martínez Cubels. De la que no se enteraron los franceses hasta un siglo después de haber tenido las pinturas negras en el Petit Palais.

Fernando Sáez, si uno no tiene algo de habilidad y confianza, apenas habla de sí mismo. Pero se le puede tocar el alma de niño con los “crepúsculos de polvo en flotación” junto a los pirulís de la Habana y los tostados merengues llamados “suspiros de monja”. Rotundo, ante la promesa incumplida de un mazapán, con la evocación de las “serpientes de Navidad”, remata, sentencia, generalizador: “A un niño no se le pueden hacer jamás promesas que no se cumplan”.

Sáez es un pintor de gran originalidad, un vanguardista que no puede esconder el bronco barroco transformado, el carácter y la energía. Su originalidad no le impide decir que el hombre es igual a lo largo de los tiempos y que, de lo contrario, seríamos de otra especie… Pero cree en el progreso científico y en el artístico aunque lo llama “consecuencias modernas, connotaciones de la gran producción señera”. Ha sido republicano, socialista, soñador siempre, y ahora, sin afirmaciones innecesarias, sin negar nada, se ha instalado con espontaneidad y una buena dosis de ironía en el erasmismo. Aunque afirma que el fraile corría como un conejo, ve en “El elogio de la locura” –que interpreta, quizás como Foucault, como estupidez- un valor del intelecto que siempre ha sido perseguido.

Logro que Fernando Sáez bromee en serio con el verso de su alma de nardo español, que cite los blasones a montones de montañés y que me incluya generosa y fraternamente en el mundo de Quevedo al que profesa fervor. Pronto va a matizar el gran pintor, recitando a M. Machado que no se hereda sino que se gana aristocracia, aquello de la “nube vana” y la estirpe del sol...

Para Fernando, la verdad de sí mismo es una vida de actividad pictórica llena de energía y autenticidad aunque no lo diga. Es un carácter.

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Texto íntegro del artículo publicado en «Alerta» el 17 de Agosto de 2006

La obra de Fernando Sáez en la galería Santiago Casar

Mario CRESPO LÓPEZ

Jueves 17 de agosto de 2006

La galería Santiago Casar ha ofrecido una de sus propuestas expositivas más interesantes del año, protagonizada a su vez por uno de los más importantes pioneros de la nueva figuración española y un habitual de la galería santanderina, Fernando Sáez González (Laredo, I92l).

De Sáez se podrían destacar muchos aspectos de su biografía: educado en la Institución Libre de Enseñanza; habitante del Madrid de preguerra y de postguerra, tertuliano del Gijón, becario de la Fundación Juan March (1964), Premio Lazarillo de Ilustración Infantil (1969)... En cualquier caso, es creador de una obra más que sólida en el Panorama nacional, con multitud de colectivas e individuales, entre las que mencionaré la exposición en Kreisler Dos (Madrid 1983) y las antológicas del Torreón de Lozoya en Segovia (1993) y del Museo Municipal de Santander (1996).

Sáez mostró aquí de nuevo su predilección por el paisaje y la figura humana, con soberbios óleos alegóricos, una interesantísima galería de retratos y extraordinarias acuarelas sobre Toledo. Fernando Sáez es pintor de Quijotes y entonces es un pintor de autorretrato; como escribió Hierro mejor que nadie, "deja en ella (en su Pintura) su ira, convirtiéndola, inconsecuencia, en un autorretrato". Pintura más viva y expresionista que nunca, macerada en cierta tristeza, en una rnelancolía rota a brochazos de un maestro del color.

Monografía

Con la exposición se ha editado una monografía que inicia la colección Artistas Plásticos del Sigto XXI, con textos de Jesús Pindado y Salvador Arias a los autores creo que quizá se les podía haber pedido un estudio más profundo de la obra de Sáez, aprovechando la inversión en una edición cuidada, que cuenta con magníficas reproducciones a color.

En el Iibro se reproducen extractos de comentarios críticos de José Hierro, Ramón Faraldo, Manuel Conde, Santiago Amón, Antonio Gamoneda, José Castro Arines, Antonio Martínez Cerezo, Miguel Logroño, Augusto García Viñolas y Javier Villán. Para Mario Antolín, el hermano de Martín Sáez es "uno de los artistas con más fuerte personalidad pictórica' y con mayor independencia de vida y de criterio. Excepcional dibujante, maestro del uso del color, figura Por méritos Propios entré los renovadores de la pintura española contemporánea.

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Texto íntegro del artículo publicado en «El Diario Montañés» el 4 de Julio de 2006

Vida y Ocio / CULTURA

Arte

La muestra homenaje al pintor Fernando Sáez se inauguró en Santiago Casar

El Aula de Cultura La Venencia y la galería santanderina Santiago Casar rinden homenaje al pintor laredano Fernando Sáez. La muestra de sus óleos y acuarelas se inauguró ayer, en paralelo a la presentación de la nueva colección 'Artistas plásticos del siglo XXI', cuyo primer volumen revisa la trayectoria plástica de Sáez. Problemas de salud de última hora frustraron la presencia del pintor al que se le espera en los próximo días. Al acto asistieron familiares de Fernando Sáez y el concejal de Cultura de Laredo, Pedro Diego

   

La familia del pintor y el concejal de Cultura de Laredo, en la inauguración. / BRUNO MORENO

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Texto íntegro del artículo publicado en «El Diario Montañés» el 2 de Julio de 2006

Fernando Sáez en una de sus muestras en la galería Santiago Casar en los noventa. / CELEDONIO

 

PERFIL

Fernando Sáez. Pintor. (Laredo, 1921). En 1930 se trasladó a Madrid con su familia. En 1940 inició sus actividades artísticas, ejerciendo de dibujante en revistas artísticas y de ilustrador político en Horizonte, Mundo Hispánico... Matriculado en la Escuela de Bellas Artes, de 1949 a 1963 realizó exposiciones en Madrid y Gijón, participando en la II Bienal Hispanoamericana de La Habana y en una exposición itinerante organizada por la Dirección General de Bellas Artes y la galería 'Prisma', que se presentó en Berlín, Hamburgo, Düsseldorf y Fráncfort del Meno. En 1964 le fue concedida la beca Juan March y se estableció en París, exponiendo al año siguiente en el Pabellón Español de la Feria Mundial de Nueva York. En 1970 se estableció en Londres. En 1976 participó en la Feria Internacional de Arte de Basilea. Ha expuesto en las galerías 'Kreisler Dos' de Madrid, 'Sala Sur' de Santander, en el Museo de Bellas Artes de Santander (1987 y 1996), la Galería Santiago Casar de Santander (1992, 1994, 1997), Artesantander, Torreón de Lozoya de Segovia (1993).

Destaca como uno de los más importantes artistas cántabros de postguerra, dentro de un informalismo al que ha sido fiel, siempre con referencias figurativas.

Una muestra y una nueva publicación rinden homenaje a Fernando Sáez

El Aula de Cultura La Venencia y la galería Santiago Casar reivindican la obra del pintor de Laredo, que abre la colección 'Artistas Plásticos del siglo XXI'

GUILLERMO BALBONA/SANTANDER

De su prolífica, intensa y atractiva trayectoria, una de las de mayor proyección de la historia reciente de la pintura de Cantabria, se ha destacado sus «vibrantes alusiones a la imaginación, la personalidad auténtica de un artista que en todo momento profundiza y enriquece su calidad y su trazo». El veterano pintor Fernando Sáez es uno de los nombres protagonistas del verano cultural. Una exposición, una publicación monográfica y un homenaje constituyen los pilares que sustentan esta reivindicación del artista laredano, cuya creación ha sido objeto de celebración y de culto desde los años setenta por su fuerza y personalidad inconfundibles.

Ahora, el Aula de Cultura La Venencia y la galería santanderina Santiago Casar rinden homenaje al artista esta próxima semana con una muestra de sus óleos y acuarelas y la edición de una obra que revisa su trayectoria plástica y los aspectos biográficos más importantes de Sáez, a través de colaboraciones, opiniones, críticas, miradas retrospectivas y reproducciones de sus pinturas.

Esta publicación especial monográfica inaugura, a su vez, la nueva colección 'Artistas plásticos del siglo XXI' que ambas entidades culturales ponen en marcha con Fernando Sáez y cuya continuidad se extenderá a las obras de Pedro Sobrado y Alejandro Quincoces, títulos ya en preparación. Mañana lunes, la galería santanderina inaugurará la exposición del artista configurada por más de una veintena de obras representativas, junto a la presentación del libro que abre la serie.

Además, el próximo martes, el pintor recibirá el homenaje del Aula de Cultura La Venencia en el transcurso de una cena que tendrá lugar en la Real Sociedad de Tenis de Santander. En esa velada, Fernando Sáez recibirá 'la máxima distinción de la entidad, la medalla en bronce del escultor José Ramón Gómez Nazábal'.

El artista nacido en Laredo en 1921 y residente en Madrid desde 1931 ha expuesto con regularidad en Santander, a través de la galería Santiago Casar. Recientemente, realizó en Rúas la primera muestra en su localidad natal. En la última década ha seguido profundizando en su peculiar figuración, en contacto con la abstracción, de gran carga matérica y gestual.

Sáez, quien fuera considerado como uno de los precursores de la «nueva figuración», aunque siempre se ha mostrado reacio a las etiquetas, en una confesión reciente apuntaba: «mi trabajo lo definiría como pintura simplemente. Las etiquetas te las colocan después aquellos «definidores» que te ponen una estampilla en la nuca. Mi obra es una expresión, y cuanto más humana y sentida, mejor».

En opinión de Sáez, «en todo arte es importante tener algo que decir. El arte por excelencia es dramático y la buena obra ha de suponer un impacto de provocación». El pintor pejino continúa en la «trinchera del arte» y, aunque a menor ritmo, sigue trabajando con la misma exigencia. «Al pintar, el artista debe sentir inseguridad, que no tortura, pues de ser así es mejor abandonar», decía con motivo de una reciente exposición.

Las comparecencias de Fernando Sáez, hermano del también pintor Martín Sáez (Laredo, 1923- Madrid, 1989), han supuesto siempre acontecimientos destacados en el ámbito artístico de Santander, que ha tenido buenas ocasiones de admirar sus cuadros en el Museo y en acreditadas galerías. El artista ha mantenido, a lo largo de su consciente y dilatada obra, «la tranquila fidelidad a sí mismo, la serenidad de quien aborda con mano segura la invención de mágicos paisajes que en algún tiempo nos aportaron sensaciones de efluvios de mar que ahora juegan triunfalmente con la luz».

Leopoldo Rodríguez Alcalde escribía: «en la larga etapa de paisaje inventado en la que se desarrollaron tantos verdaderos artistas, hemos de señalar un probado honor a la pintura de Fernando Sáez, inagotable en el empleo de sus recursos cromáticos y en la forma de su materia. No precisa nuevas investigaciones pues nos proporciona el cálido reflejo del color construido».

En la publicación que ahora ve la luz, con ánimo de síntesis y voluntad de homenaje se incluye un breve estudio inicial a cargo del periodista y escritor Jesús Pindado, bajo el epígrafe 'Carácter, energía y conceptos'; los apuntes biográficos elaborados por Salvador Arias; el repaso retrospectivo de la obra del pintor; las muestras individuales y colectivas; los premios y distinciones; y una bibliografía básica. Una obra que La Venencia afronta con el apoyo de numerosos suscriptores.

El Aula de Cultura ya cuenta con una larga nómina de publicaciones y ediciones que incluye libros, colecciones como la de 'tauromaquia lírica', discografía y otras creaciones complementarias. Destaca,en ese sentido, la nueva edición que se prepara ya de 'El siglo de oro de la poesía taurina', cuyo volumen inicial ha gozado de una gran repercusión en todo el ámbito latinoamericano, y el diseño de un Homenaje artístico a Pereda en el primer Centenario de su muerte, publicación y exposición que sucederán a la cita de Fernando Sáez.

El artista cántabro se declara un «pintor de óleo» en el que la investigación ha ocupado un papel destacado a lo largo de su creación, tras un largo camino en que contabiliza, entre grabados, dibujos de grafito, acuarelas, guache, óleos, tinta china y todo lo que concierne a la actividad pictórica, una producción de miles de obras. De la atmósfera artística, Fernando Sáez ha valorado siempre el hecho de que «haya idealismo y humanismo, sobre todo en un momento en el que estamos rodeados de ambición».

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Texto íntegro del artículo publicado en «Cantabria Confidencial» el 22 de Agosto de 2006

Ida y Vuelta

Jesús PINDADO

Fernando Sáez, el pintor laredano está vivo y muy activo, no así Martín, su hermano, que murió en su piso, un cuarto piso sin ascensor en la madrileña calle Lagasca en donde no estuve. Martin murió en brazos de José L. Ocejo tras determinar él mismo que había sufrido un infarto. Quiso abrir la ventana porque sintió que llega su hora última. Ahora se me dice que están saliendo en el País Vasco algunos de sus cuadros a un precio bajo para subasta. Qué raro. Se me ha dicho que han salido ya cinco más previamente en Madrid de la última etapa mientras lo van a hacer si no lo están haciendo marinas antiguas. Qué pena.

Lo digo porque no creo que tienen tanto las instituciones y porque, aunque lógicamente subirán mucho, lo anterior significa que se está desmembrando alguna colección si bien en legitima decisión de quien la haya tomado. Esa es la deducción y espero que no sea incorrecta.

Fernando Sáez es un grandísimo pintor laredano montañés (él no tiene preferencia fuerte por lo de cántabro) y está muy bien de salud y de ánimo. Rodeado de la compañía de esa gran mujer que es Mary hace la vida en Madrid y no puede olvidar –ni siquiera para cabrearse algunas veces- a Cantabria. Así es Fernando. Culto, afectuoso y ante todo pintor. Artista. ¿En dónde están sus obras representadas en Laredo?...

Otro gran artista fue Ángel Alonso. No hay la menor duda sino todo lo contrario. Con los hermanos Sáez compone la trilogía brillante de la pintura laredana y no creo que se me olvide alguien a esa altura en la relativa coetaneidad. Grande Laredo también por sus pintores, desde luego.

Supongo que hablarán de ello alguna vez –y lo apoyen- en el Náutico Juan Ignacio Echevarría y José Ellacuría, el vasco laredano de toda la vida. Estoy seguro que “De Laredo Lin” no tendrá ninguna oposición a esta ponderación de los tres grandes pintores. Pues alguien, de pronto, afirma que ellos merecen un Museo en Laredo. Así de aparentemente candorosa es la sugerencia sentida del galerista Santiago Casar, buen amigo. Así lo dice y así lo propago porque comparto lo que debía convertirse en seguida en propuesta. Lo oye José Luis Ocejo y le parece perfecto.

Ahora hay que ponerle en conocimiento del alcalde Santos Revolvo, que es del PRC y por consiguiente doctrinalmente la sugerencia entra de lleno en la “ideología” política de ese partido en el que militan Rafael de la Sierra, López Marcano, Mediavilla y Revilla. Personas relacionadas con la cultura. Cuando escribo esto, nuestro presidente –que suele presumir de cumplir lo que promete- acaba de tener el acierto de poner el frente del campus Comillas a un buen catedrático de la UC, a quien conozco solamente por sus textos, director general del proyecto al catedrático de la Universidad de Cantabria. Ignacio Rodríguez del Bosque, y al abogado Emilio Garallar. Ahora, sí. Acierto indudable, indiscutible. Por tanto, me alegra de todo corazón.y aprovecho para desearle al profesor Rodríguez A. del Bosque (a quien citaba ejemplarmente sin saber nada en el artículo anterior) como justa prueba de entendimiento teórico de la comunicación. Esta confianza política le ofrecerá una difícil e importante tarea pragmática.

Dadas las condiciones anteriores, como siempre hay cosas pendientes y necesarias, y surge ahora lo hipótesis de algo aparentemente menor como es este posible museo a los pintores laredanos. Cuando no estamos para realizar cosas sí podemos estarlo para sugerirlas con afecto o crítica según nuestra libre y sana interpretación. A Revolvo no le va a sonar mal, yo creo. Pedro Diego, su yerno, esta al frente de las juventudes perreceas y compartirá la idea a favor del vivo recuerdo de estos artistas en Laredo.

Uno no conoce espacios vacíos –que supongo no habrá- en la villa y allí se están habilitando algunos con cambio de destino. La Coral Salvé continúa adecuando su nuevo local y tampoco conozco todas las previsiones de la Casa de Cultura “Dr. Velasco” pero no es necesario a efectos de esta segerencia de Casar coger el teléfono.

De estos pintores no ha habido tantas exposiciones. Ni siquiera se puede garantizar la voluntad, a pesar de su generosidad, de Fernando Sáez con quien no he hablado de esto pues no puedo ni debo hacerlo. Hace años, Ángel Bueno, de “Rúa”, justo cerca o en la casa misma de los Sáez, expuso exitosamente obra de Fernando. Pero nada tiene eso que ver con la conveniencia histórica de que tanto Ángel Alonso como los hermanos Sáez estén bien representados en su pueblo y por extensión en la región.

No quiero proponer que sea Revilla quien tiene que ir a “Ansorena” a pujar para adquirir obra pues esto se puede resolver desde el pueblo y no es necesario que vayan varias ministras socialistas y el delegado del gobierno pues sería algo muy espectacular. Basta con la atención de Revolvo. Tampoco hay que esperar a ver si el presidente puede doblegar a Marcano para que se presente nuevamente a aspirante a alcalde en Torrelavega pues se podría quedar el presidente en la mesa para parar la mitad de la factura del almuerzo. Al fin y al cabo hay un comité de más de treinta personas.

Dios me libre de rodear de la más mínima arrogancia mis humildes propuestas. Pero hoy, cuando leo que por fin se ha tenido el acierto de poner el frente del español en Comillas al profesor Ignacio A. del Bosque, me reanima el espíritu auténticamente solidario y se me ocurren más cosas. Siempre se me van a ocurrir cosas, espero, hasta ver las inspiraciones y derivas de nuestro singular presidente regional. Si hay alguien contento por esta decisión comillense soy yo. Cuando reedite su buen libro de la Biblioteca Civitas Economía y Empresa Del Bosque ) con Ballina Ballina y ejemplos y ejercicios de Leticia Santos Vijande) me encantará por Cantabria y por España que al frente de los mismos pueda figurar la fortuna que merece haberle puesto en esa difícil, abnegada e ilusionante tarea.

Aprovecho hoy que estoy meditando por la mañana mientras tecleo este artículo-sugerencia para felicitarnos de que el presidente Revilla tenga a su alrededor personas como Mazón (¿no habría estado bien acompanando a su colega Marcano para lo de la restauración del edificio comillense?...) en Obras Públicas y sobre todo como Rosa Eva Díaz Tezanos en Educación, que no es de las personas que más habla. Uno de cada partido coaligado en el bipartito a cuyo frente se sienta o perora el marido de Aurora, el siempre mediático y orador presidente cántabro. Desde luego Revilla puede “sacar de la chistera” –no Javier López Marcano- su pronta e impronta capacidad oratoria y el ejemplo de cumplimientos, entre otras cosas, por la puntualidad de los consejeros que no hacen demasiado ruido y estaban con elegancia representativa en el funeral de Modesto Piñeiro-padre y de esa sistemática buena consejera regional de Educación que demuestra día a día competencia y capacidad suprapartidista sin caer en estrecheces, la de Educación.

Hay mañanas más felices porque a uno puede apoyar propuestas culturales para Cantabria y ser auténticamente solidario. Es agradable poder sumarse a la emoción de María Teresa Noceda, la bella alcaldesa de Comillas como lo sería algo disímil en tamaño pero no pequeño (aunque no lo tildase de “proyecto del siglo” el presidente) si el alcalde Revolvo acoge el planteamiento museístico junto al espacio expositivo que tengan previsto en la villa pejina. No nos contenta tanto la crítica como cobardemente puede creer quien se refugia en el silencio para la teatral gestualidad de su creciente falsedad personal y política. Todo lo contrario. La mejor consecuencia siempre es ser consecuentes sin ser personalmente radicales. A ver si tengo ocasión de celebrar lo del Museo y poner disfrutarlo con Fernando Sáez. Estoy seguro de que lo entenderá inmediatamente, en todo caso.

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